Testimoniale

 

 

 

Conozca Lo Que La Gente Tiene Para Decir Acerca de los Programas del Dr. Grossman


“Estimado Dr. Grossman Soy un NO FUMADOR!!!! Dios lo bendiga una y mil veces!!!!! Quiero contarle a usted y para aquellos que están en el proceso de dejar de fumar, un testimonio de alguien que ya se había rendido ante la posibilidad de dejar esta adicción. Hoy es Enero 31 del año 2012. Mi nombre es German Ayubi, soy ingeniero industrial; actualmente tengo 57 años y vivo en la ciudad de Weston, Florida. Hace 16 años, viviendo en la ciudad de Bogotá y con 41 años de edad, vi la inmediata necesidad de dejar de fumar para PODER VIVIR Y PODER VER A MI HIJO CRECER. Mi hijo había nacido en Enero de 1996, después de 11 años del nacimiento de mi anterior hijo. En ese momento, esa era la máxima motivación que tenía para buscar de alguna manera dejar de fumar. Interiormente sabía que si seguía fumando de la manera como lo estaba haciendo, no viviría para ver crecer esa nueva alma que recién encarnaba. Mi adicción al cigarrillo venía desde cuando tenía 13 años. El primer cigarrillo me lo fumé en la casa de unos amigos cuyos padres trabajaban todo el día. Empecé poco a poco aprendiendo a aspirar el humo de ese vicio, que inicialmente me producía nauseas pero que a mi parecer daba status en una sociedad parcialmente ignorante de los daños que ocasionaba y complaciente con las propagandas de cigarrillos que se presentaban en la televisión, en las vallas publicitarias y en los posters exhibidos en las tiendas del barrio. Ver a su actor preferido o a la actriz de moda fumando un cigarrillo, anexo a una boquilla de 15 o 20 centímetros de largo, era la imagen ideal para una vida perfecta. Para aquellos que no lo saben o para aquellos otros que no se acuerdan, les recuerdo lo que hace 28 años eran hechos comunes. Fumar era permitido en buses, aviones, espectáculos públicos y en donde quisiera hacerlo; en uno de los pocos sitios donde no se permitía fumar era en misa. En mi colegio era permitido fumar durante los recesos de clase para los estudiantes de 5o. y 6o. grado de bachillerato. Posteriormente en la universidad muchos profesores nos permitían fumar en las clases. En 28 años, desde ese primer y poco inocente cigarrillo, pasé a fumar 2 paquetes diarios cuando no tenía reuniones sociales o juerga de amigos, en cuyo caso llegaba a los 3 paquetes sin mucho esfuerzo. Las consecuencias visibles del daño que me estaba ocasionando el fumar, era la parada obligatoria que tenía que hacer en el descansadero de las escaleras del parqueadero del edificio donde vivía, con el fin de tomar aire y descansar un poco. Ya no compraba los cigarrillos por paquetes sino por cartones. Tenía regados, además de cigarrillos, encendedores por todos lados de mi casa y de mi oficina. En los paseos de familia, mientras manejaba, mi esposa y mis hijas se convertían en fumadoras pasivas. Hace 16 años, mi primera y última actividad diaria era fumarme ese primer o último cigarrillo del día. Era consciente del daño que me estaba haciendo y que le estaba haciendo a mi familia. Esa conciencia era la suficiente para saber que tenía que dejar de fumar pero no era la suficiente para mantener la voluntad de dejar el vicio. Traté con parches y chicles de nicotina y a lo último tenía puesto el parche o estaba mascando el chicle con un cigarrillo en la boca. En el mes de Marzo de 1996, en un aviso del periódico local, vi el anuncio del método Grossman para dejar de fumar y sin pensarlo dos veces me inscribí. Ese fue el mejor y más importante paso que he dado en mi vida. Usted Doctor Grossman, el día de la sesión de hipnosis colectiva a cerca de 200 asistentes, nos despidió del programa con una frase que decía que cuando saliéramos del salón nos íbamos a sentir como angelitos flotando en el aire. En mi caso, esa frase fue literal. Algo pasó pero no podía entenderlo; caminando desde el salón del programa del cual acababa de salir y en camino al parqueadero, menos de un minuto después de haber salido de allí, me acordé que tenía que fumar, pero primero no tenía cigarrillos ni encendedor porque los había dejado abandonados en el salón del programa, y segundo, sin razón aparente, hice dos aspiraciones profundas de aire que me dieron un placer superior al "placer" que me producía el cigarrillo. Fueron alrededor de 30 días en donde con solo pensar en fumar, llegaban automáticamente las dos aspiraciones profundas y todo quedaba en calma. CADA VEZ QUE ESO SUCEDIA, ME SENTIA COMO UN ANGELITO FLOTANDO EN EL AIRE. Mas tarde comprendí que ese proceso era parte de una reprogramación a nivel del subconsciente y que es parte del método Grossman para dejar de fumar. A los 5 años de haber dejado de fumar, en una prueba médica de esfuerzo, los resultados en general fueron buenos pero en la prueba de espirometría todavía quedaba secuelas de mi antigua adicción. Hace 3 años me hicieron nuevamente prueba de esfuerzo y de espirometría y esta vez no apareció ningún registro de haber fumado. Actualmente mis pulmones son normales y no quedan rastros de haber fumado en el pasado. Actualmente soy tolerante con las personas que veo fumar ya que considero que muchas de ellas son víctimas de una propaganda que, aunque no se presenta de manera abierta en los medios publicitarios, aún se presenta en muchos modelos que se ven en películas de cine o televisión. Ya hay mucha más conciencia de los daños directos o indirectos creados por hábito de fumar. Espero que este testimonio pueda ser de ayuda para cualquier persona que esté decidida a dejar de fumar y que, al igual de lo que yo pensaba, no veía la manera de dejar esa adicción. Y para el Doctor Grossman, solo miles de bendiciones por haberse atravesado en mi camino. A mi hijo lo estoy viendo crecer y eso es un placer que no tendría de haber seguido fumando de la manera como lo estaba haciendo. Tengo varios amigos y conocidos que han fallecido o están totalmente invalidados por ser adictos al cigarrillo. Nuevamente gracias, gracias y mil veces gracias. Dios lo bendiga !!!!”
–German Ayubi

"Soy de Colombia, asistí al seminario del doctor grossman y fue maravilloso sentir esa sensación de no necesitar un cigarrillo, ni siquiera su olor, todos los días doy gracias al poderoso por esta bendición y le pido perdon a mi cuerpo por todo el daño que le hice. muchos agradecimientos para mi doctor."
--Lucelly Ramirez

“Yo era escéptico acerca de ser hipnotizado, pero había intentado dejar de fumar muchas veces en los últimos 5 años. Y he permanecido libre de tabaco durante los últimos 9 meses. Ahora soy un no-fumador gracias a usted. He fumado pipa, cigarros y cigarrillos durante más de 16 años. Gracias por ayudarme a mí y mi familia. Dios lo bendiga.”
--Randal Roper

“Déjeme agradecerle por haber hecho posible que dejara de fumar. Ya van tres meses. No podía creer que ocurriría, pero con su ayuda fue posible. Teníamos una chica en la oficina que fumaba 3 paquetes al día. Era su vida. Ella usó su programa y ahora abandonó el hábito. ¡Lo adoramos!. Todos me han pedido mi copia de su programa de pérdida de peso. Muchas gracias por ser parte de nuestras vidas. De no ser por usted, no estaríamos en camino hacia el éxito.”
--Jennifer Furbay

“Una simple nota para agradecerle. Tras 36 años, estoy orgulloso de decir que soy un no-fumador. Me regalo a mí mismo $5.00 por día (Eso es lo que gastaba) en cosas que me gustan. Una especie de recompensa. Hasta ahora tengo 42 billetes de $5."
--Tom Lopez

"Pensé que debería hacerle saber lo que su programa ha hecho por mí. Estoy libre de cigarrillos desde hace 7 años. No los deseo en absoluto. Me liberé porque me controlo a mi mismo, y no de la otra manera."
--Peggy Grindstaff

“Richard, mi esposo, tomó su programa en Abril de 1993. Él fumó por más de 30 años, y fue incapaz de dejarlo por sí solo. Estoy muy complacida de decir que es un no fumador desde aquel día. Cuando lo felicité por su éxito una vez, me sorprendió diciendo que funcionó tan bien porque: 1. Me dijo que no deseaba realmente dejar el cigarrillo, sólo lo hizo por mí! 2. Él no creía en la hipnosis! No es bueno eso! Estamos extremadamente agradecidos a usted por brindar este servicio y lo transmitimos a todo aquel que esté interesado. Creo que una razón por la que mi esposo tuvo y aún tiene éxito es que escuchó la grabación y se re-hipnotizó los 21 días.”

“¡Quiero compartir mi excitante primicia! ¿Dejé de fumar el Miércoles, 14 de Noviembre! Fueron 43 gloriosos días de control. Fumé durante al menos 24 años, y nunca lo había dejado. Estoy realmente orgullosa. Me siento bárbara, y no he hecho trampa. Jamás cogeré un cigarrillo otra vez. Gracias.”
--Carol Kurtzman

“¡Lo he logrado gracias a su programa! Nunca había podido antes. Hago aerobics 5 días a la semana, y hago pesas. Se siente muy bien. Mi familia está muy feliz.”
--Deborah John

“Con su estímulo, la ayuda de Dios, y mi determinación interior, fui capaz de perder 75 libras.”
--Jan Balogna

“Participo en clases de aerobics, monto en bicicleta o camino diariamente. A los 43 años, estoy más en forma que nunca en mi vida. Algo que siempre envidié y admiré en otros.”
--Sandra Miller

“Fui a otro hipnotizador en Union City, TN. Aparecía en la TV nacional como “el hombre”. Y tras 7 viajes junto a otra persona, dejamos de asistir. Nada que ver con usted. Estará complacido en saber que todas las personas que conocí que asistieron a sus seminarios, dejaron de fumar!”
--S. Howard

“Estaba navegando por Internet, y pensé que usted debía tener un sitio web, y es bueno saber que continúa haciendo un buen trabajo. Fue hace 10 años que asistí a su seminario en Atlanta, GA. Fumaba cerca de dos paquetes al día, y luego de asistir a su sesión, no he vuelto a fumar. GRACIAS”
-- B Edwards

“El 8 de Mayo de 1989 en Tampa, Fl, mi esposo y yo asistimos a uno de sus seminarios para dejar de fumar. Como muchos otros, nosotros éramos escépticos. Ahora ambos somos no fumadores. Hasta el día de hoy, mi esposo no ha vuelto a encender otro cigarrillo”.
--Paula Denton

“Asistí a uno de sus seminarios para dejar de fumar en Atlanta, Georgia, 11 ó 12 años atrás. Fumaba 2 paquetes de cigarrillos al día, y me costó horrores dejar el hábito durante años. ¡El día que asistí a su seminario fue el último en que encendí un cigarrillo! Le he contado sobre mi experiencia a mucha gente. Aún conservo imágenes en las cuales nos ha hecho pensar. ¡Gracias por su ayuda!”
--Chris Brandt

“¡Quiero agradecerle por haber salvado mi vida! Tras la insistencia de mi esposo, asistimos a uno de sus seminarios. No tenía intenciones de dejar de fumar en ese momento, y pensaba comprar un paquete de cigarrillos inmediatamente después de su seminario; bien, eso fue hace 17 años ¡y “aún” no he vuelto a comprar un paquete de cigarrillos!! ¡Usted es sorprendente! Incluso no creía en la hipnosis, ¡y funcionó! Fumaba 3 ½ paquetes de mentolados al día. Aquella noche y su seminario fueron los esfuerzos simples más importantes que he hecho, en orden de prolongar mi vida!. Diez años atrás, me diagnosticaron enfisema, asma y Afección Crónica Obstructiva del Pulmón. Tengo medicación de por vida, y una pérdida del 20% de pulmón. Si no lo hubiera dejado hace 17 años, hoy estaría muerta!!! Creo que “Usted” salvó mi vida!. Gracias de nuevo doctor, y que Dios lo bendiga!”
--Linda A. Edwards

“En Diciembre de 1990 fumaba cerca de un paquete de Marlboro al día. Asistí a su presentación, aunque era escéptico acerca de su habilidad para ayudarme a dejarlo, pero lo escuché de todas maneras. Fue el mejor dinero que alguna vez gasté en mi vida. No he vuelto a fumar desde 1990! Su programa fue fantástico, como así también su presentación. Ud. dijo claramente que podía ayudarnos a dejarlo, pero que nosotros debíamos querer dejarlo. Jamás podré agradecerle lo suficiente mi vida libre de tabaco.
--Eliseo Gonzalez